lunes, 20 de enero de 2014

Acompañantes de guerreros y soldaderas


Las cortes errantes medievales, con sus guerreros y servidores, eran seguidas por una gran cantidad de mujeres extranjeras “atraídas por la codicia y el libertinaje”. Se acuñó entonces -para ellas y sus amantes transitorios que vivían de la prostitución, el robo, el juego y las limosnas- el término de ribauds. Estas “turbas degradadas” crecieron considerablemente con las cruzadas y su desorden era tal que se hizo necesaria una autoridad especial y permanente para mantener un mínimo de compostura.

Felipe II (1165-1223) logró sacarles provecho organizándolas militarmente. Continuaron con los desafueros, reclutando mujeres a su paso pero, a cambio, el rey se libró de su control cotidiano y, además, aprovechaba ocasionalmente su valentía y audacia como cuerpo élite de batalla. Las puso bajo la dirección de un alto oficial de la corte, que empezó a ser conocido como el roi des ribauds, algo como el rey de la chusma. Este antiguo oficial, precedido de gran prestigio y respeto, contaba siempre con un carcelero y un verdugo para los juicios sumarios y la imposición de multas. El cargo se volvió bastante lucrativo pues además de la justicia penal privada se encargaba  de cobrarle impuestos a las tabernas y a las mujeres públicas.

Por la misma época, en la china de la dinastía Song, los campamentos militares estaban siempre rodeados de burdeles, una tradición de varios siglos, desde el período de Primaveras y Otoños (722–479 a.c.) cuando el rey Goujian de Yue usó prostitutas para mantener el ánimo de sus soldados. No se trataba de profesionales del sexo sino de mujeres capturadas con el propósito de servir al ejército.

soldaderas

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/09/14/actualidad/1379158714_684648.html


Yihad sexual de las mujeres en Siria

http://www.kapitalis.com/societe/17848-1-000-tunisiennes-vouees-au-jihad-nikah-dans-les-camps-d-edleb-en-syrie.html

1.000 Tunisiennes vouées au jihad nikah dans les camps d’Edleb en Syrie